¿Cuál es el idioma de los partos?

¿Cuál es el idioma de los partos?

Pronunciación de CHILDBIRTH | Mejora tu idioma con bab.la

Weston, Fran. y Nueva Gales del Sur. Adult Migrant English Service. y Australia. Departamento de Educación, Ciencia y Formación.    Language of childbirth / Fran Weston NSW AMES Surry Hills, N.S.W 2006

“Language of Childbirth” es un recurso de lengua inglesa diseñado para las mujeres inmigrantes que dan a luz en los hospitales australianos. El objetivo de este recurso es mejorar las habilidades lingüísticas y de alfabetización de las mujeres de origen no angloparlante que no pueden asistir a las clases generales. También pretende proporcionar a las mujeres información accesible para que estén mejor informadas sobre los temas prenatales y postnatales y puedan tomar decisiones informadas en relación con su embarazo, parto y crianza. Los temas que se tratan son: Embarazo ; Preparación ; El parto ; Usted y su bebé”–Sitio web deNSW AMES.

“El recurso ha sido diseñado para satisfacer las necesidades lingüísticas y de alfabetización de los estudiantes que cursan el Certificate II in Spoken and Written English o aspectos del National Reporting System (NRS) en los niveles 2 y 3.”–P. [4] de la cubierta.

Significado de Childbirth

El lenguaje es un componente central de nuestra comprensión del mundo social. No sólo es nuestra principal forma de comunicación interpersonal, sino que también construye y refleja la realidad social más amplia que todos experimentamos. Mediante el examen del lenguaje y la terminología del parto se pueden descubrir diferentes significados sociales del lenguaje. Se sugiere que la atención al lenguaje revela esta diversidad y aumenta nuestra comprensión de este ámbito de la vida social y sería un área fructífera para la investigación.

Clases de preparación al parto en ASL

El 24 de septiembre de 2021, la revista médica The Lancet destacó en su portada un artículo con una sola frase en texto grande: “Históricamente, la anatomía y la fisiología de los cuerpos con vagina han sido descuidadas”. Esta afirmación, en la que se sustituyó la palabra “mujeres” por la frase “cuerpos con vagina”, forma parte de una tendencia a eliminar los términos sexuados como “mujeres” y “madres” de las discusiones sobre la reproducción femenina. La buena e importante intención de estos cambios es la sensibilidad y el reconocimiento de las necesidades de las personas que son biológicamente femeninas y que, sin embargo, no se consideran mujeres por su identidad de género (1). Sin embargo, estos cambios a menudo no se deliberan en relación con su impacto en la precisión o el potencial de otras consecuencias no deseadas. En este artículo presentamos algunos antecedentes de esta cuestión, describimos varios impactos observados, consideramos una serie de consecuencias potencialmente perjudiciales y sugerimos un camino a seguir.

El sexo (una categoría reproductiva), el género (un papel social) y la identidad de género (un sentido interno de uno mismo) no son sinónimos (2, 3). El sexo es relevante para la reproducción, ya que sólo hay dos gametos y vías puberales hacia la edad adulta y la producción de gametos, y sólo un tipo de cuerpo productor de gametos que se queda embarazado (2). Como principio general de comunicación está bien establecido que el sexo de los individuos debe hacerse visible cuando es relevante y no debe invocarse cuando no lo es (4-9). Esto permite evitar los estereotipos sexuales y garantizar que no se pasen por alto las necesidades y los problemas relacionados con el sexo (4-9). Por lo tanto, en la comunicación relacionada con la reproducción femenina ha predominado el lenguaje sexuado que incluye las palabras “mujeres” y “madres”. Sin embargo, este uso ha sido cuestionado en respuesta al aumento del número y la visibilidad de las personas que tienen una identidad de género que significa que no desean ser referidas como tal (10, 11). Como se describe más adelante, debemos dirigirnos a las personas como deseen (12), pero, en términos más generales, existen riesgos de desexibilizar el lenguaje al describir la reproducción femenina.

¡¡¡enhorabuena!!! ¡es un niño/niña! interpretación del parto

Lo importante es darse cuenta de que el sistema que domina nuestra sociedad ha cooptado nuestro pensamiento. Cuando damos por sentado nuestro lenguaje, nuestros diálogos están llenos de palabras y expresiones que nos mantienen atrapados en el mismo sistema que queremos cambiar.

T.S. Elliott dijo: “Porque las palabras del año pasado pertenecen al lenguaje del año pasado, y las palabras del año que viene esperan otra voz”. Debemos ser la voz del próximo año. El próximo año está ocurriendo ahora, y otra voz es la que empodera a las mujeres para dar a luz. Esta otra voz nos ayuda a reclamar nuestra sabiduría innata para hacer lo que la Naturaleza nos diseñó sin tener que abdicar de nuestro derecho a elegir la opción que consideramos mejor.

Lo importante es darse cuenta de que el sistema que domina nuestra sociedad ha cooptado nuestro pensamiento. Cuando damos por sentado nuestro lenguaje, nuestros diálogos están llenos de palabras y expresiones que nos mantienen atrapados en el mismo sistema que queremos cambiar. Rayna Rapp, en el prólogo de Childbirth and Authoritative Knowledge, destaca cómo la autoridad médica se construye socialmente. Describe con elocuencia cómo las mujeres han perdido su autoridad al verse subvertidas por la autoridad de una institución construida socialmente. “El conocimiento autorizado no se produce simplemente por el acceso a una tecnología compleja, o por una voluntad abstracta de jerarquía. Es una forma de organizar las relaciones de poder en una sala que las hace literalmente impensables de cualquier otra manera” (Davis-Floyd y Sargent 1997, vi). Nuestro lenguaje cotidiano perpetúa la disminución del poder y la autoridad de las mujeres embarazadas en favor de un sistema diseñado para ello.